domingo, octubre 29, 2006

Típico y tópico

Nàstic 1 – 3 Real Madrid. El equipo pequeño aprieta, se adelanta, sufre las injusticias del árbitro y la inclemencia de la efectividad del rival, una efectividad que, de poseerla el Nàstic, hubiese humillado al Real Madrid. Un partido en el que estaba todo escrito antes de que comenzase a rodar el balón.

Salió el Nàstic con las ideas muy claras al terreno de juego. El ambiente era propicio, un un Nou Estadi lleno hasta la bandera, y una motivación extra por el rival y por la oportunidad de regalarle a la afición la primera victoria en casa ante uno de los todopoderosos de la liga.
Los hombres de Luis César pasaron por encima del Real Madrid en la primera parte. Y no se puede negar lo evidente, no se puede decir que no fuese así. Otra cosa es que al Nàstic le falte la pegada que tiene el Madrid. Hasta de seis ocasiones claras de gol tuvo el equipo en el primer tiempo. Sólo materializó una y fue de penalti. Los granas presionaban muy arriba al Madrid y ahogaban la línea de creación blanca apretando machismo a Guti. Gil y Cuellar volvieron locos a Sergio Ramos y a Roberto Carlos y Makukula fijó a Cannavaro muy atrás y obligó a la defensa madridista a permanecer demasiado cerca de Casillas.
Así tenía que terminar la primera parte, con ventaja en el marcador y un repaso considerable a los pupilos de Capello. Pero en la única ocasión del Madrid, después de una falta inexistente y que sólo vio el arbitro, Roberto Carlos, con la colaboración de un defensa grana, empató el partido a falta de tres minutos para el final de los primeros cuarenta y cinco minutos. Una aproximación del Madrid y empate. Jarro de agua fría para el Nàstic.
La segunda parte fue otra historia. Helguera, ese jugador que Capello no quería y que ha dado sentido a la defensa madridista en los últimos partidos, remataba a placer un corner y hacía subir el segundo a los pocos minutos de la reanudación. El Nàstic siguió intentándolo pero las fuerzas flaqueaban y no se podía mantener el ritmo impuesto en el primer tiempo. Robinho acabó de sentenciar al finalizar una gran jugada del Real Madrid, la única del partido, y dejaba al Nàstic con la sensación de haberse llevado demasiado castigo.

Y es que fue demasiado castigo el que recibieron los hombres de Luis César, que crearon mucho más peligro durante todo el partido. Pero, con la lista de tópicos por delante, el fútbol es así, el Madrid puede ganar caminando, la calidad define un partido y los árbitros son muy malos.

Al menos el señor Calderón, la reencarnación madridista de Joan Gaspart, ese hooligan-presidente que tanta vergüenza generaba a los socios y simpatizantes de su club, no podrá decir que su equipo ganó fácil, tal y como aseguró el jueves. Y es que Calderón, ha asegurado que el Real Madrid visitará la Cibeles en tres ocasiones, para celebrar la Liga, la Champions y la Copa, dando por seguro que se llevará estas tres competiciones sin despeinarse y sin tener en cuenta a los rivales. ¿Hay que recordarle al presidente del Real Madrid que su equipo lleva demasiados años sin ganar un título? Cierto es que este Madrid parece ir por la senda correcta y que aspirará a todos los títulos, pero quizás el señor Calderón debería ser un poco más prudente y rebajar esa neura imperialista y predicadora del madridismo por toda España. Veremos a final de temporada cuantas copas levanta este “real señor prepotente”.

Y para el Nàstic, volviendo al apartado terrenal, al de los modestos y humildes, la semana que viene comienza su verdadera liga, en campo del Recreativo de Huelva. Después de este fatídico octubre, llega noviembre, el mes de las remontadas granas de los últimos años, y más vale que sea así, porqué el margen de error comienza a ser cada día más pequeño.
Foto: www.marca.com

jueves, octubre 26, 2006

Minucias contractuales...

Nos hemos malacostumbrado en los últimos años a ver como normal el hecho de que un jugador no pueda enfrentarse contra su exequipo. En este punto debemos matizar que esta situación se puede dar en dos contextos diversos:
- El jugador esta cedido a un club con una cláusula que le impide jugar contra el equipo del que es propiedad.
- El jugador se encuentra traspasado a otro equipo, pero en el momento de firmar el contrato de venta una cláusula especifica que no podrá enfrentarse a su exequipo.

El caso de Javier Portillo es el segundo, pues fue traspasado este verano al Nàstic. Cierto es que el club grana no pagó ninguna cifra por el traspaso, por eso su contrato estará, seguramente, repleto de cláusulas que beneficien al Real Madrid en una futura venta del jugador. Pero este es otro tema.
El caso es que su contrato también indica que no puede jugar contra el Real Madrid, al ser este su club de procedencia, aquel que le ha formado como jugador y que le ha pagado una elevada ficha en los últimos años.

En el mundo empresarial no deportivo también existen cláusulas parecidas a esta en su naturaleza, como la de confidencialidad o la de no poder ir a trabajar a una empresa de la competencia hasta pasados un determinado número de años desde que abandonas la empresa. Así que esta cláusula futbolística parece acorde con los tiempos que vivimos, en los que la empresa trata de obtener ventajas competitivas sobre la competencia aunque sea a base de privar al trabajador de algunas de sus libertades más naturales, como la de prestar servicio a su club o empresa.

Supongo que esta cláusula comenzó a introducirse en los contratos en el momento en que el Real Madrid vio que sus exjugadores (muchos de ellos habían abandonado la cantera madridista en busca de una oportunidad) comenzaban a amargarles partidos que el Madrid jugaba contra rivales pequeños en los que destacaban jugadores con pasada blanco.

A pesar de todo, me parece vergonzoso que con la de dinero que se mueve en el mundo del fútbol un jugador puede perderse un partido importante para su equipo debido a una minucia contractual de este calibre. El partido del sábado es muy importante para el Nàstic. No es trascendental, pero se trata de buscar la primera victoria en casa de la temporada y sumar tres puntos que les saquen de la zona de descenso. A pesar de todo, Portillo no podrá jugar, y todo porqué el Real Madrid tiene miedo (supongo, sino ¿Por qué le vetaría?) de que Portillo le amargue la noche a sus defensas y a Casillas.

Llegado a este punto, pienso: si el Real Madrid decide prescindir de Portillo es porque considera que tiene delanteros más eficaces, más peligrosos y con más gol. Entonces, ¿porque, siendo consciente de su clara superioridad, no deja que el rival juegue con todas sus armas?
El caso es que todo esto no hace más que beneficiar a los grandes de la liga y perjudicar a los más humildes. Esta claro que nunca un pequeño va a ceder un jugador al Real Madrid o al Barcelona, será siempre al revés, y será siempre el modesto el que no pueda contar con uno de sus mejores jugadores en un partido importante. El Real Madrid ha tenido la potestad de decidir que jugador del Nàstic no puede jugar el sábado. Sería mucho más justo si el Nàstic también pudiese dejar en la grada a Van Nistelroy.
Este tipo de matices contractuales me parecen absurdos y creo que sólo contribuyen a mantener la hegemonía absoluta de los ricos contra los pobres en un fútbol cada día más feudal y más a merced de los todopoderosos.

El día para la reacción

Comentaba el otro día Luis César en la rueda de prensa del martes que a él no le juzgan por la Copa del Rey, sino por los resultados cosechados en la Liga. El técnico del Nàstic recordó que a estas alturas, el año pasado estaba muy lejos del ascenso y finalmente terminó la temporada siendo el primer equipo que ascendió.

Ahora, según Luis César, el equipo esta a mucha menos distancia del objetivo de lo que el equipo llegó a estarlo la temporada pasada, cuándo hubo jornadas en las que el equipo se encontraba a 14 puntos de la zona de ascenso. Ahora, en cambio, el equipo esta sólo a un punto del objetivo marcado para el final de la Liga, la permanencia, y todavía quedan muchos meses de competición.

Lo que hay que ver ahora es como reaccione el equipo ante esta situación. Veremos si son capaces de estar todo el año merodeando (un par de puntos arriba un par de puntos abajo) la zona de descenso o si por el contrario el equipo se hunde y empieza a ver cada día más lejana la salvación.

Con Luis César en el banquillo la historia demuestra que es entre la jornada ocho y la diez cuando el equipo comienza a coger forma y a alcanzar un alto ritmo competitivo. El sábado el Nàstic afronta la jornada ocho con uno de los grandes partidos (grande por el rival, no por la trascendencia del partido) de la temporada. Será un buena momento para comprobar si la mejoría de actitud y juego de Sevilla se confirma (olvidemos el partido de Copa contra el Valladolid) o si por el contrario, las reacciones contra el Athletic y contra el equipo sevillano fueron un espejismo.

No cabe ninguna duda de la talla y calidad del rival, pero el del sábado se juega un partido óptimo para comenzar a levantar la cabeza y, de paso, cargar de moral un equipo y una afición que necesita una alegría lo antes posible, al menos para que este sueño de la Primera nos permita disfrutar a todos un poquito más.

lunes, octubre 23, 2006

Margen de maniobra

Después de tres días de pequeñas vacaciones vuelvo a estar aquí. He estado fuera y no he podido ver el partido ni el resumen del Sevilla – Nàstic, pero esto nos ha pasado a todos por la reticencia del señor Del Nido a ejercer el derecho de libertad de información.

A pesar de todo, el Nàstic ha sumado la quinta derrota de la temporada en siete partidos, es penúltimo con cuatro puntos pero la salvación sigue cerca, a sólo un punto.
Dicen los periódicos que el Nàstic hizo ayer el mejor partido de la temporada, que tuvo contra las cuerdas al Sevilla y que mereció mucho más de los que tuvo al final.
También dicen los periódicos que Kanouté marcó dos goles en cinco minutos en la primera parte y que Bizarri le paró un penalti muy dudoso a Maresca a los cinco minutos de la reanudación. A partir de este momento, dicen los periódicos, los granas se vinieron arriba y a partir del gol de Cuellar el Nàstic tuvo contra las cuerdas al Sevilla, que desapareció. Irurzún lanzó al palo en los minutos de añadido y el Nàstic sumó, al final, una derrota más.

Es preocupante las adversidades que sufre el Nàstic partido tras partidos, sobretodo en los últimos tres. Es preocupante que el equipo, jugadas siete jornadas, sume sólo cuatro puntos y que, después del esperanzador inicio en Montjuic, sea penúltimo. Jornada tras jornada, los equipos de la zona baja han ido avanzando al Nàstic en la clasificación. A pesar de todo, hay que recordar que esto acaba de comenzar y que a pesar de que el próximo partido es contra el Real Madrid en casa, aún hay muchísimo margen y que el equipo tiene todavía muchos partidos para irse arriba. Además, el juego del equipo esta mejorando y en los dos últimos partidos ha mostrado una gran actitud ante marcadores adversos, llegando a rozar la gesta ante el Athletic y el Sevilla con dos remontadas que se quedaron al borde de ser consideradas épicas.

De momento, se puede seguir pidiendo paciencia, al menos, diez días más. El partido ante el Madrid del próximo sábado es una muy buena oportunidad para pegar un puñetazo encima de la mesa y, de paso, subir los ánimos de los aficionados y del propio equipo, pero la liga del Nàstic comienza dentro de dos semanas en Huelva. Entonces, el margen de error tendrá que disminuir considerablemente y la paciencia de los aficionados será mucho más severa.
Foto: www.marca.com

martes, octubre 17, 2006

Cielo, tierra e infierno

Para un equipo de fútbol de Primera División hay tres marcos posibles en los que competir, tres estadios en los que vivir.

Para los grandes equipos de la Liga (Barcelona y Real Madrid) el pan de cada día es estar arriba. Su cielo es la Champions, su tierra la Liga o la clasificación para la máxima competición europea y su infierno es quedar fuera de los cuatro primeros puestos de la Liga al final de temporada.
Para un equipo de zona media (Espanyol, Betis, Celta, etc…) el cielo es la clasificación para la Champions o la UEFA, la tierra mantenerse en las zonas medias de la tabla y su infierno jugar peligrosamente con el descenso y terminar la temporada en la Segunda División.
Para el Nàstic, el Recreativo o el Levante la permanencia en Primera es el cielo y el infierno es el descenso. Para estos equipos la tierra no existe, y aunque su hábitat natural, por historia y tradición, es la Segunda División, no se conforman con vender pronto su piel. Están en tierra de nadie, y hasta que su estatus no asciende hasta la categoría de fijo en Primera, como ha conseguido el Villareal, no tienen un espacio terrenal en el que moverse.

Desde el momento en que uno de estos equipos recién ascendidos vuelve a Segunda, la División de Plata se convierte en su tierra, la Primera en su cielo y la Segunda B en su infierno.
Así que de momento, el Nàstic es un espíritu buscando su destino, el cielo o el infierno (aquel que el año pasado era su tierra). De momento se encuentra en el purgatorio, encarnado por la penúltima posición de la tabla, y debe redimir sus pecados con mucha solvencia para ganarse el favor de los dioses que le abrirán la puerta del cielo, ese paraíso que en un futuro podría ser su tierra o, en el peor de los casos, un cielo inalcanzable.

lunes, octubre 16, 2006

Cuándo el protagonista del partido es un árbitro

Sexta jornada y el Nàstic sigue sin conocer la victoria en casa. Pero hoy no podemos hablar del juego del Nàstic. Esta vez no podemos decir que errores individuales condenaron al equipo ni que el rival fuera claramente superior. Hoy, por desgracia, hay que hablar del árbitro. Mejía Dávila, con la ayuda inestimable de sus asistentes, se cargó el partido a los 10 minutos de juego.

Iraola chuta dentro del área, Matellan se tira al suelo girando su cuerpo y dando la espalda a la trayectoria del balón. El esférico impacta de forma involuntaria en su brazo derecho y el asistente señala penalti. Primer error arbitral.
Minuto 27. Ruz entra con los dos pies por delante a un jugador del Atheltic que ya no tenía el balón. A pesar de todo, Ruz, que ve que llega tarde, encoge las piernas para no barrer bruscamente al rival. El jugador del Athletic interpreta muy bien el papel de agredido y Mejía Dávila, que se encontraba delante de la acción picó y señaló con roja directa una entrada que no merecía más que amarilla.

A partir de ahí, el Nàstic juega con uno menos durante una hora. Una hora en la que Iraola marca el segundo, Yeste marca el tercero con una vaselina esplendida y el Nàstic consigue recortar en dos ocasiones gracias a los goles de Sarriegi en propia portería y Makukula. Nos hizo soñar a todos con un empate que hubiese sido muy de mérito pero al final no hubo milagro.

Al final del partido, Luis César afirmaba que no había podido ver aun la repetición de las dos jugadas claves del partido, pero aseguró que las decisiones del árbitro habían influido claramente en el devenir del partido. Con todo, el técnico del Nàstic dijo que no cree que ningún árbitro vaya a desfavorecer al Nàstic de forma premeditada, que todos somos humanos y todos podemos fallar, pero que sería muchos mejor que esos errores arbitrales beneficiaran al Nàstic.

Lo que esta claro es que Mejía Dávila no fue el único agraciado de la jornada. Véase lo que pasó en el Calderón o en el resto de partidos de ayer, en los que hubo polémica en casi todos los estadios.
Quizás va llegando el momento de que la Federación se plantee soluciones que ayuden a los árbitros a impartir justicia en los campos de fútbol, que es para lo que están, y no injusticia, como han sufrido la mitad de los equipos de la Liga esta jornada.

Del Nàstic debemos quedarnos con lo positivo, aquello a lo que debe agarrarse el equipo para mirar adelante con optimismo. El debut como titular de Gil, que puede traer por la calle de la amargura a más de un lateral y el primer gol conseguido por los de Luis César en jugada a balón parado, uno de los fuertes de la pasada temporada y que de momento no había dado resultado este año.

Foto: www.elmundodeportivo.es

viernes, octubre 13, 2006

El rival: Athletic Club


Después de una mala temporada parece que no corren tranquilas las aguas del Athletic de Bilbao. Entrenador nuevo, presidenta nueva (que se estrena en Tarragona) y muchos jugadores que han sido importantes para el club que ya no están. Con una plantilla remodelada a base de jugadores de cantera, el Athletic sigue fiel a su filosofía, pero de momento no acaba de arrancar.
Con dos puntos en cinco jornadas, los leones se muestran más afables que nunca, un arma de doble filo que deberá vigilar el Nàstic, ya que si ahora los bilbaínos parece un rival directo para jugarse el descenso, la historia dice que el Athletic, junto a Barça y Madrid, nunca ha estado en Segunda.

A pesar de todo, los vascos cuentan con jugadores de renombre en su plantilla. Hombres como Iraola, Orbaiz, Etxeberría, Yeste, Aduriz o Llorente han demostrado de sobras su potencial en la Liga de las Estrellas y son capaces de crear muchos dolores de cabeza a los jugadores de Luis César.

La defensa es, quizás, hoy por hoy, el punto más débil de los de Sarriugarte. Debilidad que deberá aprovechar el Nàstic para hacer daño por las bandas y pelear con los centrales. Pero tiene que vigilar, y mucho, el Nàstic con las contras por la banda. Ya lo vimos en el partido del Athletic contra el Barça. Los vascos lanzan rápidos contragolpes por las bandas que tanto Aduriz, por su potencia, y Llorente, por su altura y poderío físico, pueden finalizar en gol.

En definitiva, un bonito partido el que veremos en el Nou Estadi, siempre y cuando la ansiedad y los nervios no marquen un partido que tiene que servir para poner a cada uno en su sitio. Muy importante la victoria para los dos equipos.

martes, octubre 10, 2006

Leones con piel de cordero

Del dificil mes de octubre en el que se encuentra inmerso el Nàstic, este fin de semana los granas se encuentran con el único partido que no pueden perder. Y es que contra el Athletic no se puede fallar. Penúltimos clasificados, con dos puntos en la tabla y a sólo dos puntos del Nàstic, los de bilbao son un rival directo este año para evitar el descenso. Este sí es un partido de la liga del Nàstic, y no el de Valencia, Sevilla o contra el Real Madrid en el Nou Estadi.

Los de Luis César necesitan la victoria para seguir fuera de las posiciones de descenso una semana más y poner tierra de por medio con la zona más baja de la clasificación. Es vital no repetir errores que puedan costar los tres puntos y salir concentrados y convencidos de que la primera victoria en Tarragona llegará este domingo.

El técnico gallego no podrá contar con Óscar López, a quién hoy se le realizará una artroscopia para ver la estabilidad de su rodilla y decidir si será operado o no. En caso de no ser operado estará unos tres meses de baja, en el caso contrario, López deberá esperar unos seis meses para volver a trabajar con el equipo. Muy probablemente tampoco estará disponible Mingo, recambio natural de Óscarl López, por una luxación en su espalda. David García o Marco ocuparian su sitio.
En la portería también podría haber cambios, ya que Bizarri sufre una distensión de ligamentos en una rodilla, y será duda hasta última hora del domingo. Cáceres volverá a ser titular relegando a Llera, por segunda semana consecutiva, al banquillo.

Pero ojo, el Athletic llega a Tarragona en la misma situación que llegó el Celta de Vigo y el Racing de Santander, después de perder contra el Barça y en una situación muy comprometida. Además, los vascos viven una tormenta estructural en su organigrama directivo y se presentan en Tarragona con Ana Urquijo como presidenta, la primera del club bilbaíno en 108 años de historia. Una historia que dice que los leones, que ahora va visten piel de cordero, no han jugado nunca en segunda división, mérito que ostenta sólo junto a Barcelona y Real Madrid.

El domingo veremos si los gladiadores tarraconenses són capaces de parar a los leones de Bilbao o si por el contrario los leones mandan a los gladiadores al foso. La batalla tendrá lugar a las 17 en el circo Nou Estadi de Tarragona. Alea jacta est.

viernes, octubre 06, 2006

Nàstic mundial

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Video creado por Nasticmanianet: http://www.youtube.com/watch?v=LRgAQgiCGD0

lunes, octubre 02, 2006

Arrollados por la pegada ché



Dio la cara el Nàstic en el primer tiempo. En el segundo, a partir del minuto diez, puso la cara para que el Valencia le abofeteara con tres goles más. Y es que en los primero cuarenta minutos el Nàstic no fue inferior al Valencia, pero se notó su falta de pegada arriba, con un Portillo que juega demasiado alejado del área y con un Makukula que parece un nómada en el desierto peleando contra rivales montados a caballo, y la inocencia en defensa. Y es que no se puede quedar el equipo reclamando un fuera de juego mientras Villa se adentra en el área y Morientes se anticipa para rematar el primero gol.

A partir del segundo gol, conseguido por Villa a los ocho minutos de la reanudación, el Nàstic, que llevaba desde el minuto 25 del primer tiempo sin escuchar los gritos de Luis César (expulsado por protestar reiteradamente al juez de línea y al cuarto árbitro), bajó los brazos y se dedicó a deambular por el terreno de juego con más preocupación por no recibir más goles que por intentar meter el primero y apretar un poco a los ches Al final cayeron dos más (Villa y Angulo).

Y es que nadie puede discutir el gran nivel que esta demostrando el Valencia, con una de las plantillas más compensadas de la Liga (ayer faltaban hasta cuatro titulares indiscutibles – Ayala, Vicente, Miguel y Baraja - ) y con un juego eléctrico capaz de desbordar a cualquier equipo. Magnífico ese jugador brasileño llamado Edu y Silva, ese jovencito canario llamado a coger el relevo de Valerón. De Villa poco queda por decir, uno de los delanteros más en forma de toda Europa y claro candidato a llevarse el pichichi y quién sabe si el máximo trofeo de goleador europeo.

A pesar de todo, el Nàstic sigue, una semana más, fuera de las posiciones de descenso y una victoria ante el Athletic de Bilbao en el Nou Estadi dentro de quince días le permitiría visitar el Sánchez Pizjuán y recibir al Real Madrid con la momentánea tranquilidad se asegurarse respirar en verde (y no en rojo, como los tres últimos clasificados) hasta noviembre. Contra el Athletic no se puede fallar, de lo contrario se complicarían las cosas demasiado pronto para Luis César y sus hombres.

Foto: www.sport.es

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